De Monet a Blackpink: Impresionismo y K-POP

A través de la historia, el arte ha servido como un testimonio más de lo que se vivía en el mundo en un tiempo determinado, dependiendo de la época y la ubicación geográfica,  una o varias corrientes artísticas definieron y dejaron registro de características específicas de la sociedad y la cultura.

Tal es la influencia de las distintas manifestaciones artísticas alrededor del tiempo que cada cierta cantidad de décadas nuevas corrientes van apareciendo, corrientes que muchas veces cuentan con una inspiración en un periodo anterior, toman las bases de las mismas y evolucionan en una adaptación o modernización más acordes a la época actual.

Ejemplos de esto hay por montones, pero en esta ocasión toca enfocarnos en uno en particular,  El Impresionismo y cómo su influencia puede ser trasladada el día de hoy a ámbitos muy diferentes del arte, no necesariamente a la pintura, sino a la música, siendo un poco más específicos a las canciones de K-Pop.

Impresionismo

Para comenzar debemos mencionar brevemente en que se basa este movimiento artístico. El Impresionismo es un estilo pictórico que tuvo su origen en Francia en la segunda mitad del siglo XIX, que consiste en considerar y reproducir la naturaleza, pero no de una manera realista u objetiva, sino de forma subjetiva o personal, caracterizado por una persistente experimentación con la iluminación; el manejo de la luz se consideraba como un factor crucial para alcanzar la belleza y balance en una pintura.

El nombre de este movimiento surge en 1874 a raíz de una burla de un crítico a la obra “Impresión, sol poniente” de Claude Monet, en la que quiso manifestar que pinturas como esa eran meros bocetos de gente que no sabía dibujar ni dar ambiente a las obras.

Y es que es importante entender que las pinturas de esta escuela tienen como principales características la construcción técnica a partir de bastas manchas de colores, que actúan como puntos poli cromáticos amplios con la cual se crea la escena como tal, por lo cual es necesario observar los lienzos tomando cierta distancia, de modo a que puedan ser apreciadas las luces, sombras y figuras que la componen. Buscando con esto plasmar la impresión visual de la luz en ese instante, sin enfocarse demasiado en la identidad del objeto o monumento que la proyecta.

La importancia de la luz, los colores puros,  la aplicación de la ley del contraste cromático –es decir, todo color es relativo a los colores que lo rodean-  y el uso de colores bajo contrastes de fríos y cálidos eran fundamentales para el objetivo de los pintores impresionistas para que el ojo del espectador se dirija a la composición de la atmósfera como eje central, con lo cual la forma pasaba a un segundo plano y sirve únicamente para establecer una cierta coherencia en el producto final.

El más prolífico representante de esta corriente fue sin duda alguna Claude Monet, que básicamente forjó y moldeó la estética de la pintura impresionista y su influencia en el fortalecimiento del movimiento sirvió para cambiar los paradigmas de la pintura en aquella época, pues se iba dejando atrás la precisión del estilo realista para abrir más la mente hacia la interpretación y la perspectiva del artista. Con esto cambió drásticamente la manera de crear cuadros, pues si bien hacer pinturas impresionistas era más fácil y rápido en cuando a la técnica y la ejecución, requería de un nivel imaginativo más alto para darle un giro diferente a los paisajes contemplados por cada artista y crear nuevas perspectivas de los mismos.

Entro otros grandes referentes podemos mencionar a Édouard Manet, Paul Cézanne, Pierre-Auguste Renoir, entre otros.

Impresionismo en otras ramas

Si bien la corriente y la etiqueta impresionista fue y es aplicada a distintas manifestaciones artísticas, mucha gente aún a día de hoy opina que el impresionismo –en sentido estricto-  solo puede darse en la pintura, y tal vez en la fotografía y el cine, dados sus rasgos característicos que hacen que su extensión a otras ramas sea bastante complicada.

Aún así, a finales del siglo XIX en Francia surgió una tendencia conocida como Música Impresionista, tendencia impulsada y sostenida principalmente por Claude Debussy.  La música en occidente consistía de una sistematización de 7 escalas, acarreada desde Grecia, pasando por Roma, hasta la Iglesia Católica, frecuentemente usadas en el canto llano o en la música medieval.  Posteriormente fueron conservadas únicamente 2 de esas escalas, la jónica y la eólica. Por la época del postromanticismo, Camille Saint-Säens experimentó con dichas escalas de una manera totalmente diferente y sentó las bases para lo que sería el impresionismo musical.

Este movimiento se caracterizaba por una libertad armónica casi absoluta, rítmicamente hablando. Un tempo libre, dando lugar a variaciones rítmicas con constantes aceleraciones y desaceleraciones a gusto y voluntad del interprete o compositor, jugando también con los tonos llevados a los limites, dando pie a lo que siglos después en una versión ultra modernizada serán los distorsionadores. Asimismo, las variaciones sonoras y rítmicas clásicas eran a la vez mezcladas con sonidos propios de otras etnias, como africanas, árabes o hindúes.

Esto último a día de hoy es característico de grupos de Pop Coreano como Mamamoo, G Idle o Blackpink, con beats que mezclan sonidos modernos y característicos del pop occidental, a la vez que introducen sonidos tradicionales y originarios tanto de Asia como de Medio Oriente, complementándose de una manera excelente y uniendo culturas y tradiciones a través de la música.

Impresionismo y Kpop

Ahora, ¿Cómo trasladamos y hacemos relación entre el Impresionismo y el K-Pop?

Primero que nada debemos mencionar que aparte de lo dicho más arriba, otras características importantes dentro de la música impresionista son el Timbre, los Motivos Melódicos y la Rotura de Forma. Si bien todo esto fue orientado a la música clásica y orquestal, basta con abrir un poco la mente y adaptarlo a algo más actual. De esa manera podemos mencionar que todo esto aplica al Kpop de la siguiente forma:

En cuanto a timbre y desarrollo de posibilidades instrumentales, notamos que en el ámbito más clásico esto refiere a la experimentación de sonidos llevados a un limite diferente, probando nuevas tonalidades, articulaciones y registros que no habían sido utilizados en los instrumentos y donde la importancia de la masa orquestal ya no es que un instrumento forma parte de un conjunto uniforme, sino que cada uno destaque de manera individual.

Esto trasladado al Kpop lo podemos ver de dos formas, los beats hechos tanto con instrumentos reales, pero sobre todo con sintetizadores que a la par van modernizándose cada vez más y logran tonos inimaginables décadas atrás, compuestos con sonidos sumamente variados que lucen por mérito propio y se complementan a la perfección. De la misma manera, esto lo podemos apreciar en la composición de los grupos y la performance brindada por los miembros, donde en este caso los instrumentos son las voces, los cuerpos y la personalidad de cada uno de ellos, que individualmente destacan dependiendo de su habilidad más fuerte, ya sean los vocales potentes, raps o el baile, cada uno brillando por su lado pero sin quitarle coherencia a la pieza final tanto de la canción como del video o presentación en vivo.

En la rotura de formas y la ampliación de materiales armónicos es de destacar la forma en que se logra que una pieza fluya sin que haya una delimitación en su estructura, que no se deje llevar por las maneras tradicionales de componer y de desarrollar la pieza. Trasladándolo  al Kpop, esto lo podemos ver perfectamente en canciones de Blackpink como «Crazy Over You«, «How You Like That» o «Kill This Love«, en los que desde la composición de la música se rompen las estructuras clásicas y el orden predeterminado. Pasando de beats super potentes a una pista mucho más calma, en un orden que no suele ser habitual, utilizan bastante el tempo rubato consistente en la aceleración y desaceleración del ritmo a discreción del intérprete o compositor, tal como hacía Claude Debussy.

El arte en todas sus formas ha ido cambiando década tras década, siglo tras siglo pero lo impresionante del arte es la capacidad de adaptación y mutación con la que cuenta para perdurar a través de los tiempos, para influir en nuevos estilos en un ciclo que de una manera u otra, se va repitiendo de manera interminable en el que un grupo de personas, influidas por las bases artísticas de grupos anteriores reinventan la manera de hacer las cosas, cambian el paradigma e influyen en generaciones futuras. Pues a fin y al cabo de eso se trata el arte, de aprender del pasado, reinventarse para encontrar una personalidad propia y dejar un legado que influya a próximas generaciones y que el arte perdure.

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