Lady Gaga se reconcilia con el pop en Chromatica

Lady Gaga finalmente liberó su esperado sexto álbum de estudio Chromatica, trabajo que además de devolverla a la escena musical tras cuatro años- sin tomar en cuenta la banda sonora de la película A Star is Born del 2018-, trae a la «Old Gaga» de regreso.

Es que el material que antecede a su nuevo disco, Joanne (2016), la mostraba volcada a sonidos y estéticas country, con un pop mucho menos extravagante que la catapultó en sus inicios lo cual sorprendió a muchos de sus fanáticos. Sin embargo, esto le sirvió para captar un nuevo público que la consideraba solo un producto más de la industria.

La última vez que la cantante lanzó un trabajo pop/dance fue en el 2013, cuando ARTPOP salió a la luz. Esta era es ambigua en su carrera, ya que algunos la consideran la mejor, otros la peor, mientras otros nos dimos cuenta tiempo después de la calidad de este disco. Incluso, admitió en su reciente entrevista con Zane Lowe que: «ARTPOP salió muy pronto». Fue de las etapas más oscuras de su carrera, con una discográfica que la dejó de lado con lo cual, quizás, truncaron sus planes de posicionarlo como el álbum del milenio, como se había referido en su momento a este material.

Pero volviendo a Chromatica, parece ser que esta es la reconciliación de la artista con el género y su cumbre del proceso de sanación personal, al que hizo alusión al promocionar este álbum. Con el lanzamiento de su primer single «Stupid Love», se notaba que era su vuelta a los vestuarios llamativos y sonidos.

Con 16 tracks, este material sorprendió a muchos al contar con colaboraciones con cantantes como Ariana Grande, Elton John y el popular girl group de k-pop Blackpink, personalmente la colaboración que más esperaba.

Gaga y su equipo de productores (BloodPop, Burns y Axwell, por mencionar algunos) se vuelcan a la tendencia en el pop del 2020 y recrean el estilo disco de los 80/90, pero con esencia propia inclinándose al house y la música electrónica. El sonido en general es bastante fresco y conseguirá su objetivo de apoderarse de las pistas de baile apenas termine el confinamiento social por el coronavirus.

Las canciones de Chromatica tocan diversos temas como el empoderamiento femenino, las batallas contra uno mismo, la depresión y las ganas de sanar. Justamente, el tema inicial «Alice», habla de su deseo de encontrar su país de las maravillas y llegar a casa.

Otras de las pistas destacadas es «Rain on Me», donde colabora con Ariana Grande, otro himno para ir soltando los problemas y sentirse libre bailando. Según cuenta Gaga, la frase del coro «prefiero estar seca, pero al menos estoy viva», es una metáfora al abuso del alcohol de la cantante para anestesiar los problemas. «Prefiero no estar bebiendo, pero al menos no morí. Sigo viva», confesó en el mano a mano con Lowe.

La primera parte del disco concluye en Fun Tonight, donde la voz de la artista está excelente. Luego llega uno de los mejores momentos del álbum: la sublime transición de «Chromatica II» a «911″. Este último habla de una lucha interna con ella misma, dando a entender que tuvo que recurrir al número de emergencia en ciertas oportunidades.

Otro de los temas destacados, quizás por el hype que generó, es «Sour Candy» donde colabora con el cuarteto coreano Blackpink. No muchos esperaban la colaboración ni el resultado final, pero es una canción pegadiza que encaja con la temática del trabajo y, a pesar de su duración, las cinco voces logran tener sus momentos y se complementan con la producción que las acompaña.

Las siguientes piezas continúan por el viaje musical del dance, la electrónica y house, explorando los tópicos mencionados. Otra sorpresa fue la colaboración con Elton John, que se esperaba que fuese la canción lenta pero no fue así, que va por el lado electrónico del álbum.

El cierre es con «Babylon», del cual filtraron un demo que llamó la atención por su producción, pero con los arreglos el resultado fue diferente. Este tema fue comparado con «Vogue» de Madonna, por algunas similitudes en el ritmo. Es una canción excelente, pero para mi gusto no se siente como un final.

Así concluye el viaje de 43 minutos al universo de Chromatica. Nuevamente ella demuestra que es una de las artistas más versátiles de su generación, reinventando su sonido y hablando de diversos temas, sin melancólicas baladas sino de una manera pegadiza y lista para sonar en los pubs de todo el mundo.

Lady Gaga regresa de manera triunfal a los géneros que la vieron nacer y honestamente era necesario, porque se notaba su ausencia y es el escape ideal para distraernos y, por qué no, una ayuda para sanar las heridas internas.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s